MyFitnessPal
Menos pasos,
más
constancia
con tu
alimentación.
Ver caso completo
MyFitnessPal es la app de nutrición más descargada del mundo, con más de 200 millones de usuarios. Pero casi la mitad de la gente que la baja la abandona antes de la primera semana. El problema no era la idea, era todo lo que había que hacer antes de sentir que la app te servía.
Para empezar a usarla tenías que pasar por 8 pantallas antes de ver una sola función. Registrar una comida te llevaba 6 pasos. La base de alimentos estaba llena de duplicados y casi no tenía comida típica de Latinoamérica. Y antes de ganarse la confianza del usuario, ya te estaba pidiendo pagar.
Este proyecto documenta todo el proceso de rediseño, desde entender por qué la gente se iba hasta las pantallas finales, con un objetivo simple: que usar la app deje de sentirse como una tarea.
Demasiado
esfuerzo,
muy poca
recompensa
La mayoría de la gente no se iba porque le faltaran funciones. Se iba porque tenía que esforzarse demasiado antes de sentir que la app le servía para algo.
Cada pantalla de más antes de empezar es una excusa para cerrar la app. Cada segundo de más para registrar una comida es una razón para no volver al otro día.
La gente no abandona porque no quiera mejorar sus hábitos, abandona porque la app no tiene paciencia para esperarla.
El desafío era claro: rediseñar los dos momentos más críticos, el primer uso y el registro de comidas, sacando todo lo que no fuera esencial el primer día, y hacer que los datos nutricionales dijeran algo en vez de ser solo números sueltos.
Escuchar
antes
de
diseñar
Antes de tocar una sola pantalla, me metí a entender a los usuarios reales. Leí más de 500 reseñas de gente en App Store y Google Play, seguí paso a paso el camino que hace alguien desde que abre la app por primera vez hasta que la abandona, y comparé MyFitnessPal con otras apps similares para ver qué estaban haciendo mejor.
Lo que más me sorprendió: 8 de cada 10 personas que instalan la app nunca llegan a ver su resumen diario.
Con esa información armé un perfil concreto, Lucía, 28 años, Buenos Aires, que deja de usar la app todos los miércoles, y a partir de ahí definí las 7 decisiones de diseño más importantes del rediseño.
El rediseño se enfocó en dos cosas: el primer uso, que bajó de 8 pantallas a 3 mostrando valor antes de pedir datos, y el registro de comidas, que bajó de 6 pasos a 2 toques con sugerencias automáticas según lo que la persona come habitualmente. Todo el diseño buscó que la app se sintiera tan simple y cercana como la comida que estás registrando.
−63% de
pasos para
empezar.
2 toques
para registrar.
Cada número acá tiene una decisión de diseño atrás. El −63% en el primer uso sale de sacar todo lo que no era esencial el primer día.
El −67% en el registro de comidas sale de mostrar primero lo que la persona come seguido. El +38% proyectado en gente que sigue usando la app después de una semana sale de reducir la fricción justo en los primeros tres días, que es cuando más se pierde el hábito.
Estos números son proyecciones basadas en cómo se comportan apps parecidas y en lo que encontré en la investigación. Para confirmarlos de verdad hace falta probar con usuarios reales, ese es el siguiente paso del proyecto.